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En el día del reciclaje...

...algunas propuestas de recuperación ante los efectos de la pandemia por medio de la reutilización de RAEE


Por Obiel Xiraú Nuñez Seijas

Trascender la crisis que ha generado la pandemia evidencia que la urgencia por la recuperación económica pasa por movilizar la economía, recuperar la producción, la manufactura y el empleo. En este sentido, proponemos algunas estrategias al respecto.

Recuperación de minerales estratégicos de los RAEE


Una de las formas, es potenciar la recuperación de materias primas y muy en particular, la de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). Buena parte de los metales estratégicos existentes en Latinoamérica podrían, y deberían, obtenerse del proceso de reciclado de los RAEE. En este marco, Fernández Protomastro (2013:273) hace referencia a un estudio publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) (Recycling – from Ewaste to Resources) [...] Según el cual, el 15% de la producción mundial de cobalto, 13% de la producción de paladio, así como el 3% de la extracción de oro y plata son procesados cada año en computadoras y celulares. En 2008 los componentes de oro, plata, cobre, paladio y cobalto procesados en las computadoras vendidas tenían un valor de 3,7 billones de dólares.

En ello se evidencian dos cosas: lo primero, el poco peso relativo de la explotación mundial de oro con respecto a su utilidad social, tecnológica e industrial en la vida diaria. Lo segundo, la gran pérdida económica y el (incuantificado) doble impacto de degradación ambiental, generado anualmente al desechar y no reciclar los componentes minerales de los aparatos eléctricos y electrónicos, equivalentes a casi 4 billones de dólares.


“Los peligros se crean industrialmente, se externalizan económicamente, se individualizan jurídicamente, se legitiman científicamente y se minimizan políticamente” Ulrich Beck (2007:139)

A efectos de establecer una comparación, la extracción de minerales como el oro, sirve primordialmente para satisfacer la vanidad humana, y lejos, a dar sustento a las reservas de conos monetarios. No sería precisamente un mineral estratégico para una verdadera recuperación económica pos-pandemia. Por el contrario, minerales que sí serían estratégicos para esto, que permitirían el desarrollo de nuevas industrias y tecnologías, con enfoque en la sustentabilidad ambiental, son el bismuto, el selenio y el teluro, que están ligados a la metalurgia del cobre. Así mismo, no dejan de ser estratégicos en la era tecnológica y digital, minerales metálicos más comunes como el aluminio, el carbón, y el hierro. O minerales como el azufre, cobalto, platino, paladio, rodio, iridio, osmio, berilio, rutenio, germanio, litio, vanadio, uranio, silicio, magnesio y mercurio. Algunos de los mencionados se valoran en el siguiente cuadro:



La mayoría de estos minerales ya están presentes en artefactos que tuvieron un valor agregado por su producción y manufactura. A los precios de hoy (seguramente mayores) esos minerales pueden generar aún más valor agregado, después de cumplida la vida útil del artefacto en el que se usaron. Lo que permitiría desarrollar la minería inversa a través de procesos de manufactura, reindustrialización y desarrollo tecnológico.

Recuperación de las capacidades de desarrollo a través de los RAEE

A la par de la obtención de minerales recuperados a partir de RAEE, es menester la promoción de políticas públicas que permitan transformar los modelos de manufactura y desarrollo económico productivo local y regional. Esto con el fin de generar nuevas cadenas de valor a partir del aprovechamiento del RAEE como insumo.


En algunos casos, el impulso de comunidades y ciudades energéticamente sustentables, podría ser un buen comienzo. La instalación de grandes fábricas y PYMES con capacidades para desarrollar y mantener aparatos y redes de generación energética, por ejemplo, con aerogeneradores y celdas solares fotovoltaicas integradas a la planificación urbano-territorial del lugar y de las infraestructuras existentes, o de las que se erijan en el futuro; serviría como mecanismo para la recuperación y la resiliencia socioeconómica pos-pandemia.


El potencial de producción de recursos para la recuperación y resiliencia económica que subyace en la recuperación de materias primas, generaría nuevos valores sociales. Enfatizando en una nueva cultura del uso de las cosas, posibilitando nuevos mecanismos de cuidado ambiental, así como un impulso a la investigación, desarrollo (I+D) e innovación. En síntesis, la propensión a una dinámica de flujos cíclicos capaz de afrontar nuevos escenarios de riesgos. En contraposición de la emergencia permanente de una dinámica de flujos lineales, que es susceptible a las disrupciones de fenómenos altamente dañinos de grandes magnitudes.

Una buena gestión de los RAEE tiene sus complejidades, sin embargo, permite impulsar un valor agregado muchísimo mayor, al aplicar las 4R relativas a la reducción, reciclaje, reutilización y recuperación de los minerales estratégicos para era electrónica-digital. Lo que es socialmente útil, más lucrativo y menos contaminante, que desecharlos.


Gestión de la recuperación enfocada en la resiliencia

Las propuestas de recuperación pos-pandemia basadas en el reciclaje, deben asumir la reapropiación de las capacidades sociales y el interés en el bien común, para lograr una sociedad más resiliente. Jeremy Rifkin (2014) en «la sociedad de coste marginal cero» hace referencia a esto cuando habla del «procomún colaborativo». Sin embargo, trascender las condiciones de la dinámica ecosocial imperante, amerita de planificación participativa y de una gestión socialmente transformadora para consolidar una cultura de sustentabilidad y resiliencia. El desafío de proyectar modelos productivos sustentables para la recuperación pos pandemia, con acciones como las mencionadas, pasa por formar y reconocer a cada persona como un «ser ecosocial», con capacidades para saber-hacer sustentabilidad a través de un saber-como resiliente. Por eso, en la «sociedad del riesgo global» Ulrich Beck (2002) nos desafía a que la prognosis y resolución de los riesgos globales dependerá de las condiciones y perspectivas que tengamos para afrontarlos, pues los riesgos se plantean desde las oportunidades que estos despierten o desde las amenazas que representan para la vida y la sociedad humana.





Referencias

Beck, Ulrich (2002). La Sociedad del Riesgo Global. Madrid, España: Siglo XXI de España Editores, S.A.

Beck, Ulrich (2007). La Sociedad del Riesgo Mundial. En Busca de la Seguridad Perdida. [Barcelona, España: Ediciones Paidós Ibérica, S.A. 2008]

Bruckman, Mónica (2015). Recursos Naturales y la Geopolítica de la Integración Sudamericana. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: Ediciones Luxemburg e IMAGO MUNDI

Bruckman, Mónica (2012). Recursos Naturales y la Geopolítica de la Integración Sudamericana. Lima, Perú: Fondo editorial José Carlos Mariátegui

Fernandez Protomastro, Gustavo (2013). Minería Urbana y la Gestión de los Residuos Electrónicos. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: Ediciones Isalud

Rifkin, Jeremy (2014). La Sociedad de Coste Marginal Cero. El Internet de las Cosas, el Procomún Colaborativo y el Eclipse del Capitalismo. Munro, Argentina: Paidós. 1ª edición

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